miércoles, 13 de abril de 2011

Las dos

Luisa era una muchacha común y muy corriente, como cualquier otra, con la diferencia de que debía compartir espacio corporal con alguien más, Sofía, quien también vivía adentro de ella.
Al sonar el despertador por la mañana luisa maldecía, Sofía se levantaba, encendía la radio y buscaba algún color de ropa que combinara con su humor.
Esto representaba un problema, luisa siempre pensaba que se veía gorda, Sofía sentía compasión, le parecía tan superficial… le hacía perder el tiempo entre cambio y cambio de ropa. Por tu culpa vamos a llegar tarde – decía Sofía – y Luisa solo pisaba con más fuerza el acelerador, sin cinturón de seguridad, eso seguro molestaría a Sofía.
Ya en clase, Sofía intentaba poner atención, participar: aprendizaje significativo, crear un verdadero vínculo entre el nuevo conocimiento y la base de datos anterior… Luisa dibujaba corazones, escribía la misma palabra cuatriletruda una y otra vez.
En el descanso Sofía y Luisa bajaban juntas, aunque sofía habría preferido bajar sola, luisa siempre estaba pendiente de que se comprara coca light y de que no comiera sabritas, pero ese era un momento en el que las dos se divertían, como si fueran amigas, con las amigas de Luisa.
Al terminar la escuela, Luisa pensaba, que fastidio manejar hasta la casa, no quiero poner gasolina, seguro el tanque aguanta un poco más. Sofía bajaba el cristal del auto, subía el volumen de la música y sentía el viento.
Luisa deseaba que ya fuera fin de semana, y Sofía, "¿para que? Estamos bien como estamos Luisa, ¿no te aburres? Ir a los mismos lugares, ver a la misma gente, hacer lo mismo una y otra vez".
"Sofía eres una amargada, una amargada prematura". A Luisa le parecía que la otra era en exceso cursi y sentimental, por momentos deseaba que se callara, que la dejara disfrutar, que no la mirara con esos ojos cada vez que se servía otro vaso de vodka, que no estuviera tan siempre deseando lo que no es.
Sofía sabía que Luisa no era mala, solo que a veces lo intentaba, y le salía, era como una adolescente tratando de consolidarse, pero una adolescente bien tardía.

Una rata vieja

Una rata que estaba ya entrada en años y se dedicaba a planchar ropa ajena, un día sufrió un percance, el trabajo era tanto y el tiempo tan poco que sin más conciencia del peligro que corría se planchó la ropa sobre el cuerpo, y al hacerlo carbonizó la cola que tanto adoraba. El animal se sentía desesperado, tomó una pomada del tocador, y rompiendo uno de sus vestidos favoritos fabricó una compresa y se amarró un trapo. Finalmente nada tuvo remedio, de la cola que tanto esplendor había causado en sus juventudes, solo quedó una sobra, un “intento de”, que finalmente terminó de quitarle la vitalidad. Unos dicen que fue un accidente y otros que tuvo intención, pero a la mañana siguiente amaneció ahorcada por un alambre a presión, como intentando tomar un queso. Quienes la conocían, sabían bien, que como parte de su aberración por los clichés, ella odiaba el queso.

martes, 18 de enero de 2011

Silencio por favor



Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.


Proverbio hindú



Pocas costumbres sociales me son tan molestas como la falta de respeto que se comete al hablar mientras otra persona lo hace. Ya sea en el teatro, en el cine, en una clase o mientras se mira televisión.


De todas mis mañas y manías, esta es con la que más tiempo convivo, pues afortunadamente mi vida académica de alguna u otra manera no se ha interrumpido desde el preescolar, y es ahí donde aprendí muy bien que es únicamente propio de los mercados hablar a voz en grito a la vez que otro lo hace.


Desconfío de las buenas costumbres, prudencia e inteligencia de quien mientras un profesor da cátedra, se atreve a hablar con tal volumen y durante tal rato, que pareciera vivir en un universo paralelo unipersonal. Es para mí un claro indicador de prepotencia pues implica que nada de lo que está siendo dicho por el emisor es lo suficientemente importante para permanecer en silencio y que vale más compartir con la persona de alado la idea que en ese momento transita por la propia mente.


La escena me resulta familiar: miro la cara del profesor, procurando no distraerse por el ruido, le imagino, quizá incrédulo o sorprendido, tal vez incómodo. Miro también a la persona que habla, emitiendo palabra tras palabra sin el más mínimo sonrojo.


A esto, los diferentes catedráticos responden de distintas formas. Algunos aguardan en silencio, consientes de que la más elemental educación indica que en el ciclo de la comunicación, es necesario, para que no se pierda el mensaje, que interlocutor y receptor alternen su turno para emitir la palabra. Muy pocos son aquellos que se respetan lo suficiente como para señalar a sus alumnos que existen lugares más apropiados para el chisme y el chascarrillo.


Otros profesores continúan con su discurso intentando sortear la distracción que la conversación ajena les provoca e imagino que sorprendidos para sus adentros de que esta situación ocurra en niveles muy lejanos al preescolar.


No los culpo, yo misma, experimentando la famosa “pena ajena” ante esta situación, me cuestiono desde el actuar adecuado, hasta la posibilidad de que los irrespetuosos ignoren del todo las convenciones sociales y actúen por desconocimiento total. A sabiendas de esto, algunas veces les miro impaciente, en otras ocasiones, reprimiendo las ganas de lanzarles un zapato, les suplico gutural o cordialmente que me permitan escuchar la clase.


Las reacciones del ruidoso son diversas, van desde el “ruidoso consciente”, que pide disculpas y guarda silencio, hasta el “ruidoso indignado”, que pareciera no comprender la afrenta a su libertad de expresión y condena con la mirada a quien osa callarle.


Yo, que no soy siempre la calladora, respiro aliviada y agradezco con la mirada a quien me ha dado unos minutos más de placentera escucha y me pregunto porqué, siendo tantos los que pensamos así, no unimos fuerzas para levantar al ruidoso (silla incluida) y llevarle a su hábitat natural, un parque o un café.

martes, 30 de noviembre de 2010

un respiro

Soy como un pez fuera del agua, mis movimientos más sorprendentes surgen por necesidad, sólo cuando siento que me ahogo, que de ello depende mi vida...

jueves, 2 de septiembre de 2010

Souvenir

Quiero regalarte algo, algo como una pluma de souvenir,
o un llavero que diga tu nombre,
una mujer sin culpas o un amigo eventual.

Algo que no te sepa a compromiso de dar,
Algo que recibas y te alegre pero hasta ahí.

Algo que no se autoevalue ni sea evaluado por nadie,
porque no entra estéticamente en nada,
por que se regala, solo como agradecimiento,
sólo porque ya no quedó dinero para regresar a casa
Y lo que te dé el que pasa, es suficiente,
se dá por bien servido.

Pero lo que tengo aquí no se regala,
lo que tengo se agarra sin pedir permiso,
No solo porque no tiene dueño
si no también, porque es algo que no concibe valor.

viernes, 26 de febrero de 2010

Sarcósmico

Hay días en los que amanezco sin mí y mi cuerpo se va al trabajo.
Yo me quedo en cama por frío, por flojera o por tristeza.
Temprano, despacito y sin hacer ruido se peina solito frente al espejo y evalúa durante unos minutos si será conveniente maquillarse hoy.
Se esfuerza por parecer lo más natural posible, no se acicala demasiado, prefiere no levantar sospechas, quizá si alguien se acerca demasiado pudiera descubrir que es un cuerpo sin persona.
Yo le pido entre sueños que se vaya con cuidado, que maneje despacio, que no hable muy fuerte, es importante no ser descubiertos, nosotros sabemos que el mundo no lo entendería.
Regresa a casa agobiado del día, se acuesta junto a mi en la cama y por fin puedo ser cuerpo con persona incluída.

jueves, 31 de diciembre de 2009

¿Felicidades?

No puedo evitar sentirme un poco deshonesta cuando la gente me felicita por mi cumpleaños
sé que no he hecho ningun mérito para seguir en la tierra.
No tengo ninguna enfermedad terminal, si acaso algun achaque que espera tranquilo mi descuido irresponsable para envolverme con el perfume de la muerte prematura.
Sabes que si por mi fuera me fumaría un camión marlboro.
La unica razón por la que no me lo fumo es que hoy te amo, y quiero tener suficiente vida para dormir contigo todas las noches.
No me culpes por favor si me fumo medio. Te amo más a ti que a él (camión). Conquístame, y lo dejo (no me creas). Vamos a serle infieles.

lunes, 6 de abril de 2009


Dicen que Dios tiene un plan para todos.

Yo creo que él, tan agotado por las jornadas interminables y el constante ruido de las plegarias, dormitaba en la línea de producción justo cuando yo pasaba por ahí, y en lugar de mover la palanca de "destino", cayó agotado sobre el botón que decía "autodestrucción"

miércoles, 17 de diciembre de 2008


Si un día dudo que dudes, estaré segura.
Mientras tanto estoy segura de que todo puede pasar.
Yo sé que la vida y sus vueltas,
que las cosas cambian y que comer algo en exceso lleva al desantojo
pero te invito a que me sigas la corriente,
acuéstate en mi cama y yo te cuento un cuento,
has de cuenta que hoy crees en el parasiempre.

Mistibio

Un pedazo de carne se fue de adentro mío
y trajo de regreso la incertidumbre.
Hoy no sospecho de qué voy a morirme,
Afortunadamente es de nuevo un misterio,
y nada se siente tan normal como ese pequeñito, cálido acertijo

martes, 11 de noviembre de 2008

Luisa

Hace exactamente una semana, le dijeron a Luisa que estaba enferma. Le hablaron de un pre cáncer, le contaron de una displasia, de unas células que habían mutado y de una conoscopía.
Al salir del consultorio ella tenía muchísimas ganas de llorar pero pudo aguantarse un poco porque le avergüenza llorar frente a extraños, incluso frente a extraños tan amables como la doctora Carolina; durante el elevador una mujer de la limpieza bajó con ella y una vez más debió distraerse para no llorar, un pie fuera del ascensor y vio ahí sentado a su novio Samuel, se sintió aliviada por un momento y se obligo a postergar una vez mas el llanto, quería portarse aunque sea medianamente valiente frente a él.
Luisa quería una gelatina. Siempre que estuvo enferma de niña, su nana Teté le preparaba gelatinas. Una vez que se despidió de Samuel, Luisa pudo llorar en su auto camino al trabajo, como casi siempre lo hace porque ahí es difícil que la vea alguien que le importe que la vea. Se detuvo en un oxxo a comprar una cajetilla de cigarros y recordó la etiqueta que presumía que el cigarro causaba cáncer. Su paleativo por excelencia había quedado anulado.
Lo que siguió, pasó rápido y confusamente, la gente le dice a Luisa –entre llantos- que todo va a salir bien y ella siente que todo le duele un poco más cuado mira el dolor de los que quiere. También le duele cuando se acuerda que ha asumido cosas que no sabe si podrán pasar en el futuro y le duele cuando tiene mucha hambre y no puede comer lo que quiere porque tiene que fijase en que sea algo nutritivo y de preferencia que no tenga conservadores.
Mucho le dolió cuando supo que por un largo rato no iba a poder estar con su novio como normalmente están en la cama, pero el siempre sabe como reconfortarla y eso la hace sentir mucho mejor.
Luisa sabe que es probable que Samuel también la esté pasando difícil, y sabe que quizá ella cometió un error al decir que la gente que llorando la trataba de consolar no la estaba consolando del todo. Le preocupa verlo desesperadamente optimista.
En días como ayer, Luisa no tiene para nada ganas de ir a la escuela ni de que la gente la vea llorar ni de que sus amigas le reclamen nada, siente que a ratos anda caminando en modo automático, pero es necesario, porque si se conectara a todo momento con la realidad gastaría mas pañuelos desechables de los que ha gastado y eso sería un desperdicio enorme de papel, por eso Luisa a veces se aguanta todo el día y solo llora cuando se esta bañando, porque así no sabe cual lágrima es suya y cual de la regadera y además no desperdicia papel afectando la ecología que tanto le preocupa.
Hubo un día en el que Luisa se despertó y pensó que ese día lo quería ver como lo vería una persona optimista y se dijo que después de su operación todo iba a regresar a la normalidad y que esta era su oportunidad para tener un estilo de vida más saludable y eso era todo, mas adelante debió cancelar un viaje que era muy importante para ella, y se dijo que no importaba, que ella debía sentirse feliz porque estaba cuidando su salud, pero esta vez no se creyó lo que se dijo y se volvió a molestar.
Alba, la hermana, es como su cómplice y Luisa sabe que tiene todo su apoyo, Alba le dio uno de los mejores consejos que alguien le pudo dar cuando le dijo que no pensara que tenía los días contados, pero que si a pesar de toda evidencia tenía esa sensación, entonces debía vivir con intensidad. Por eso a veces cuando Luisa se ríe un poco con alguna amiga, trata de esforzarse por reír mas tiempo y más fuerte.
Alguien, a quien Luisa quiere mucho, y de quien se ha distanciado por circunstancias de ocupaciones, le preguntó si tenía fe, y ella le contestó que sí, para no entrar en discusiones porque le daba mucho trabajo discutir cuando el llanto le robaba el aire, pero Luisa sabe que no era del todo verdad en ese momento, que estaba enojadísima con lo que ella llamaba Dios y que prefería no hablar con él ni de él en esos momentos, tal como lo hacía con Samuel cuando estaba muy enojada. La diferencia es que Dios no insistía tanto como Samuel en saber la razón de su enojo, porque Dios la adivinaba (así como a ratos deseaba Luisa que lo hiciera Samuel), y solo esperaba paciente a que ella quisiera hablar con él.
Él (Dios) y la abuelita de Luisa se llevan bastante bien, pero Luisa sabe que ni esta amistad será suficiente para que la reciente noticia no afecte a su abuelita a quien ella creía que quería más que a su vida, pero que ahora que siente que su vida está en peligro real, se da cuenta de que en realidad las quiere igual a las dos (a la vida y a la abuela).
Luisa no puede estar mucho rato enojada con las personas que quiere, aunque si puede estar intensamente enojada en pequeños lapsos de tiempo.
Hoy hacen falta exactamente quince días para que Luisa sepa si una operación resolverá en parte sus problemas, o si las cosas serán distintas esta vez.
Anoche Luisa soñó que las cosas si se resolvían y que ella iba a poder estar como esas mamás jóvenes y muy guapas que mientras cargan a su bebé se van de compras y seleccionan las mejores verduras para que el pequeño esté bien alimentado. O como esas mujeres jóvenes y guapas (que todavía no son mamás pero que si van a poder serlo un día si así lo quieren) que tienen un buen empleo y se visten como quieren y tienen un su casa un espacio para hacer cosas creativas, y que se sienten felices por la mañana cuando salen al balcón en calzones a tomar café, y no están pensando en que éste puede hacerles daño.

martes, 28 de octubre de 2008

Cúcara mácara



Títere fué, y no se a que se ha debido
pero me parece que últimamente
ha incurido en muchas faltas.
Siempre dice: “Yo no fui!”
y asombrada le miro a los ojos,
no pudiendo más aguantar el silencio
acusa a una mujer llamada Teresa,
y con ese cinismo que lo caracteriza
Me incita (dos veces) a vengarme de ella con golpes
Mientras la culpa de nuevo.

Títere fue, aunque hubiera preferido ser,
no sé, un cúcara mácara o algo por el estilo,
porque mas vale lo desconocido,
que rutina por conocer.

Yo te digo que lo entiendo,
Entiendo si caíste con Teté,
Lo que yo no te perdono es que no te confieses culpable,
Que me tengas aquí bailando cúcara mácara,
Y pensando cosas malísimas de tínmarín,
de do pingüé, de nosotros.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

All inclusive


Te quiero con todo incluido.
Con tus ocasionales ronquidos,
con tus des/acertadas correcciones a mi manera de conducir
o con tu ausencia presente que delata que te estas muriendo de sueño
- si es de noche – o que algo te preocupa bastante.
Te adoro cuando me hablas, cuando te callas,
cuando me acaricias las mejillas
y cuando te beso como una loca,
porque no se si mañana te vaya a ver.
Te amo y también te admiro, como persona, como hombre.
¿Qué vamos a hacer con eso?
Nadie mas perfecto amor, nada.
Estas conmigo aunque no te vea,
a veces platico contigo y tu ni lo sabes,
porque tu cuerpo no esta aca aladito,
pero yo veo el circo y me río contigo,
me pruebo el vestido y te pregunto si te gusta.
Si lloro, me envuelvo con la sábana e imagino que eres tú.
eso me transforma el llanto en somnífero.
Yo creo que a veces debiera dejar tu espíritu tranquilo,
entonces escucho una canción y te apareces aquí de nuevo.
Has estado en mi cuarto mas veces de las que crees,
y en clase, te burlas junto conmigo,
cuando alguien dice algo con lo que tu y yo no estamos de acuerdo,
porque ya sabes, nosotros tenemos siempre la razón,
egocéntricamente compatibles, intolerantementes tal para cual.

martes, 16 de septiembre de 2008

En la ciudad de sevemal


Habia una vez una ciudad:
la ciudad de sevemal
en esa ciudad se ve mal que una niña
al menos una niña decente, quiera en publico.
En la ciudad de sevemal
se ve bien que la gente diga lo que no piensa,
que piense, pero no actúe,
que sienta, sí, pero de a poquitos, delimitando las primaveras,
que no se ría muy fuerte, a nadie le gustan las escandalosas.
Las jovencitas de ahí debían verse siempre bien
usar tacones, no chancletas
y jamás jamás amar de maneras desproporcionadas
“prudencia va de la mano con decencia”,
era el lema de esa ciudad.
Allá todas las mamás vivían felices
y las niñas no sé. Yo solo sé de una.
Una que mentía para no meterse en problemas
y a la que los problemas se le metían siempre que decía la verdad.
Una que a veces soñaba con una ciudad
en la que la gente no tuviera que conocerse,
en el que el circulo no fuera el mismo
el siempre, el aburrido, el estúpido, siempre el mismo.
En donde la palabra reputación tuviera otro significado
uno, en el que el día de cumpleaños, fuera en serio feliz,
y que las velas, (esas malditas) dejaran a un lado las prórrogas
y comenzaran a cumplir deseos.
Niña, es hora de despertarse,
poco a poco irás entendiendo,
van a caérsete las alas de papel
y se te va a ir agriando el carácter.
Tambien tu vas a querer que tu niña se vea bien
y nada de relajitos, y cierra mucho las piernas,
que en esta ciudad, la gente que no se comporta, se ve mal.

lunes, 1 de septiembre de 2008

mue


A veces quiero decirte tantas cosas

que si no puedo decirte todo

prefiero no decir nada.

Muda.

lunes, 25 de agosto de 2008


Yo me imagino que para ahora
la importancia de las cosas
habrá cambiado radicalmente para tí,

que ya no apuntas los datos inútiles de la pizarra,
si no que haces cuentas interminables...

Te preguntas si "puedes"
pero ya no importa, porque tienes.
Te preguntas si en serio "quieres",
pero es acto ocioso, porque de cualquier manera ya Es.
Te preguntas y preguntas, pero ya no te respondes,
porque ni la respuesta más ingeniosa
tendría el poder de resolver el misterio del futuro.

Comes por hambre ajena,
duermes un sueño que no es tuyo
y comienzas a poner atención a todos los consejos de tu madre
como queriendo recuperar el tiempo perdido.
Lo primordial, lo único es que te está creciendo alguien adentro,
que a ratos se quiere salir y tu le detienes,
le pides paciencia y fabricas también un poco de esa para tí.
Yo no se que es lo que tu tienes
pero sospecho que ahora sabes, algo que nosotras ignoramos.

martes, 12 de agosto de 2008

De intenciones


Si yo pudiera ser muchas mujeres nos pondría a todas guapas para ti,
y la vez que fuera “no tan guapa”, me pondría fea interesante.
Si pudiera ser sol, daría poquita luz, para que no te lastime los ojos.
Si fuera comida, quisiera ser tu preferida y no tendría nada de calorías
¿Un color? Definitivamente sería verde.
Si fuera una extraña, platicaría contigo en el parque
y te contaría una historia maravillosa, una que te inspire.
Si yo fuera escritora podría pasarme tres libros hablando de tu cuello, ocho poemas relatando la forma de tus dedos,
tres sonetos a la maravillosa manera en la que me tocas;
pero tengo esto, y me consumo,
y las palabras se me ponen cotidianas,
y los versos? No existen.
El ingenio se me pierde,
el idioma se me gasta. Me ahogo.
Te tengo a ti, y cuando me miras, siento que soy todo eso (o que podría serlo).

Respuestas para adentro

















¿En que momento los obituarios se convirtieron en la lista de mis amigos?
¿En que momento mis pies, se volvieron tan insolentes, que ahora debo pedirles permiso para que accedan a cada movimiento?



No se abue.. yo tambien me pregunto en que momento…
En que momento al cruzar por la calle, tu mano se volvió la que mas aprieta ¿Te acuerdas? Unos diez años atrás los papeles estaban absolutamente invertidos.
A veces discutimos, porque a este punto no logramos quedar de acuerdo sobre quien es la que tiene que cuidar a la otra.
Tu afirmas que eres tú, cuando me ves tomar decisiones atrabancadas, o cuando compruebas que soy una ignorante en cuanto al arte de cortar la cebolla para el fijol con puerco.
Yo te aseguro que el papel es mío, cuando tomas la cuchara y la mitad del puchero se regresa caprichosamente a la taza aprovechando el temblor torpemente disimulado de tu mano. Y me siento bien segura de que es mi turno, de que ya debes pasarme la estafeta cuando gritas y te desesperas porque ya nadie te atiende al teléfono, porque son puras grabaciones y tu te confundes después de tantas opciones.
Soy yo abue, porque ya no me espanta tu Cristo en la pared, me espantan cosas muchísimo menos intangibles, me espanta que olvides cual es la llave que abre tu casa, me asusta la cifra de los triglicéridos, me aterra que cada día pueda yo ver más tu cráneo a través del cabello y que las cosas del mundo, te estén resultando a diario más ajenas.
Yo quiero que te despiertes como antes, sin cansancio, que seamos todos chicos y que nos lleves al puerto, que desplumemos gallinas para el almuerzo y que me cantes otra vez para dormir esa de los pollitos que dicen pío-pío indistintamente por hambre o frío y cuya madre se preocupa por darles comida y calor.

sábado, 9 de agosto de 2008

Una de estas noches


Supongo que me estoy enfermando,
de ti mi amor, de tus manos,
por momentos siento una fiebre incontrolable.
En ocasiones me hablas, de grandes temas, de cosas importantes
y yo hago un máximo esfuerzo por no delatarme,
por disimular que no te estoy imaginando desnudo,
que no me muero por tomar tu mano y obligarla a recorrerme,
no me interesa en donde estemos, la quiero en ese momento.
En noches como hoy, está mi cama tan vacía, tan sola,
y no me atrevo a ocuparla toda, dejo un espacio para tí.
Esperaría que una de estas madrugadas me despierte tu aliento
tu mano tapara mi boca: no querrás despertar a nadie (me dirías)
y yo obediente haría un máximo esfuerzo por no gritar de locura
por la alegría de tenerte, por la fiebre y la alegría de tenerte…
no no no, regálame esta noche y deja que mi lengua escriba en tu cuerpo todos los sueños que tengo para nosotros.
Creo que estoy enferma porque en mis clases no paro de imaginarte
de inventarte nuevas caricias, de remodelar los besos,
de hacerte, de alguna carnal forma, mucho mas mio de lo que ya te siento.
Amo ver tu cara cuando me tocas, imaginar, (¿Qué piensas?)
supongo que son momentos en los que solo el sentir domina,
y es grave, porque me estoy haciendo adicta y hoy
realmente necesito tu mano deslizándose por mis piernas,
quiero invocarte, déjame mezclar tus sueños con mis fantasías,
no te imaginas como vas a despertar...

lunes, 28 de julio de 2008

A que no!!

Yo dije: soy absoletamente libre
y luego les pregunte ¿A dónde vamos hoy?

Yo dije que yo “nunca”
confiadamente deseando un siempre.
Yo estoy a veces sola, y veo el mar y me pienso sola y no me molesta,
me disfruto y espero
me disfruto por mientras, pero se que va a venir.

A mí me dijeron que cuando sea grande entendería
y hasta hoy no entiendo,
y yo me dije, “tú no vas a esperar nada”
tu entiendes ahora mismito.
y entendí..
Y los observé y absorbí, y tuve la prepotencia de señalar los errores
los inventarié uno a uno
les puse fecha en el pasado y les borré la fecha en el futuro.

Experta en señalar fallas,
podría escribir un libro al respecto.

¿Y hoy? me pregunto en que momento confundí las libretas
cuando equivoqué el diario con el recetario y fin.

Y no me molesta quiero decirte,
pero me tarde tantos años diciéndome que no,
que no pretendería amar a perpetuidad,
que nada de estar dándole duro en la cocina
que ninguna persona, que ningun hombre,
que yo no.
Que nada de siempre porque eso es mentira...

Y hoy, mientras aplastaba la masa francamente sensual
me ví, y no me dio miedo,
cuando la puse en el horno comencé a dudar,
cuando me dolió la espalda me enojé un rato
pero cuando empecé a pintarme el párpado me sentí realmente orgullosa,
no de nadie, solo de mí.

Porque hoy, puedo (y lo hago) tratar de verme linda
y no me siento frívola,
cocinar un hojaldre, y no me siento esclava,
admitir mis errores y no me siento menos,
decirle a muchos que no, y no sentirme tan culpable,
identificar los coqueteos y no sentir la mas mínima tentación.

Hago un máximo esfuerzo por vivir el hoy,
pero no con la falsa afirmación de que no me importa el futuro,
me importa y lo procuro, y muevo los hilos,
pero ya sin tanta presión,
si acaso un llantito caprichoso y discreto, cosa de minutos.

Pronto, quizá pasado mañana o el viernes
voy a tomarme el café por la mañana y ya no voy a contar las galletas,
entonces sonreiré mirando el periódico, y entonces sí, que voy a sentirme tranquila.

martes, 22 de julio de 2008

Si no comes, no hay postre


Bueno luisa, otra vez estamos solas tú y yo,
tú de nuevo en ese rincón, como niña castigada,
y yo viéndote desde fuera, no me atrevo a reprocharte ni con la vista,
no se ya si por pena,
o por unas ganas chiquititas de ir en contra de la multitud.
Te veo así y te veo niña otra vez,
deseando que algo terrible suceda,
para que de una desafortunada manera
todos se vean obligados a perdonarte los pecados,
y es que si lo pones en perspectiva no es tan malo,
y es que si lo ponen en perspectiva saben que no hay mala intención,
y es que si todos pensaran como piensas,
sabrían que la premisa, por lo menos la que ha estado de moda para ti en estos días,
es ser feliz, perjudicando al menor número de personas posibles.
Pero Luisa, pareces una niña,
se te pierden las llaves, rompes las cosas,
es como si tuvieras la torpeza, pero se te hubiera perdido el ingenio de esa edad.
No te preocupes, yo si que entiendo,
porque queriéndolo o no, tengo acceso a tus pensamientos y a tus intenciones,
¿Otra vez con ese cuento del cielo nublado? pero niña,
no puedes estar relacionando el clima con tu humor,
esas relaciones de causalidad están totalmente fuera de lugar a estas alturas,
mira, vamos a hacer una cosa,
tu hace de cuenta que ya eres muy adulta,
simula la madurez y respeta a tus mayores,
ponte seria seria cuando hablen de esos temas
y pon cara solemne cuando se hable de muerte.
Tu hazme caso, sígueme el juego,
te prometo que si lo haces, al menos hoy en la tarde
te compro tu helado de chocolate y te llevo a jugar a ese lugar de los recuerdos,
ese que parecía mas grande hace diez años,
y en el que ahora te verías ridícula tratando de esconderte.
Pero no te engañes, por más que te esfuerces esta vez
y aunque la fiebre y la enfermedad se vuelvan verídicas,
eso ya no funciona hoy, ni para ti, ni para ellos.

lunes, 14 de julio de 2008

En un día...




Y a ti que te hace feliz?
me pregunto mientras te miro como se mira a una extraña…
elaboro teorías,
supongo que los kilómetros de separación
y los días en los que has crecido, y yo no te he visto, llenan, como pedacitos de tela,
una cortina que te tapa de mí, pero te tapa por completo.
Yo te miro a ratos de lejos y trato de descifrarte
o te miro cerquita mientras estas dormida,
y te pareces de nuevo a esa bebé a la que yo cargaba.
Por momentos me parece que te niegas a ser feliz
te niegas la comida,
te niegas la sonrisa,
te niegas el placer
y estaría bien, si aunque sea eso, te dejara un poco satisfecha.
Ayer me pregunté que cosa pudiste haber deseado al soplar las velas
si estuviera a mi alcance, aunque sea el saberlo
yo haría lo que fuera,
para que un día de estos, te duela la panza de tanto reírte
o te ardan los ojos de tanto llorar, yo no sé,
pero algo que te quite ese tedio constante.
Bien sé que no soy un ejemplo de festividad
y tampoco pretendo que tú lo seas,
pero me parte el alma verte soplar,
y apostar para mis dentros,
que no estás deseando nada,

no tanto por absoluta satisfacción,

como por por extremo, crónico aburrimiento.

martes, 8 de julio de 2008

Sonriendo para abajo


Ayer enojado, enojadísimo me dijiste:
Sabías que la vida también puede ser una mierda?
No ya, como un comentario ilustrativo,
o como un aviso que pudiera prevenir futuras sorpresas,
si no como reprochando mi aparente ignorancia al respecto.
Y yo la única mierda que percibí, la percibí en mi cerebro
podrido de tanta falsa positividad.

Y es que ¿Quién me dijo a mí que así se solucionan las cosas?

yo vivía felizmente pesimista,y llegaste tú,
y empezaste a sacarte ventajas de la manga
y yo te creí, como una niña que se cree que lo que el hombre del parque hace es magia,
no solo te creí, te creí y practiqué.

Pero hace días que voy al parque a verte
y ya nada que esten los niños alrededor fascinados,
al principio eso me gustaba,
así no tenía que hacer fila ni nada,
y tu parecías estar dispuesto a observar mis intentos de magia.
Conforme fue pasando el tiempo
comenzaste a ir sólo a sentarte a esa banca del parque…
y yo te hablo,
doy vueltas frente a ti para que se mueva mi vestido,
alimento a las palomas a tu alrededor, a ver si eso te fascina,
Pero hoy, después de tu pregunta me sentí francamente agotada,
no me había dado cuenta de lo mucho que lo estuve intentando
hasta que hoy, al llegar a casa, me tiré a la cama y lloré tanto,
que también me cansé de eso.

Desperté por la noche y mama me llamó:
Luisaaaaa!!! Ven a mostrarle a papá tus tucos de magia,
No mamá, yo ya no creo en eso,
Y me pareció ver que la sonrisa de mi madre, quedó intacta,
solo que al revés, como sonriendo para abajo.

lunes, 7 de julio de 2008

Silence


¿A mí? A mí no me gusta cuando callas,
precisamente porque estas como ausente,
y yo lo que quiero es tenerte aquí.
Pero a veces – que va uno a hacerle-
te tienes que callar, el silencio existe de ti
y yo te observo,
te observo cuando duermes y tu párpado no alcanza a cubrirte todo el ojo
y entonces yo me río,
pero trato de hacerlo muy quedito
porque tu almohada, (mi barriga),
te puede despertar.
En otras ocasiones te callas cuando escuchas,
cuando ves una película o cuando analizas lo que te están diciendo,
y esas veces me gusta verte sin que me veas,
como te enchuecas el ojo y te queda un huequito
y yo hago un poco de lado la cabeza,
en una de esas el huequito se ilumina
y yo podría ver lo que piensas...
En otras ocasiones, cuando estamos en el auto te callas
y pasa una mujer de esas morenas,
con color de piel hindú que te encantan
y también te miro, miro que la miras y prefiero no mirarte,
en esos ratos creo que tu silencio es lo mejor.
Pero a mí solo me fascina una situación en la que te callas
y es cuando me estas besando
y la naturaleza del acto, te impide hacer dos cosas a la vez,
sin embargo cuando lo intentas,
cuando me besas y a la vez dices algo que no entiendo,
yo emocionada te beso más, te ahogo.
Y no te queda otro remedio que callarte,
esas, esas son las veces que me gustan más.

domingo, 6 de julio de 2008

no-hay-banda!!!

Yo digo señora ya bájele a sus comentarios,
Yo digo, mama, lo que estas diciendo no tiene tanto sentido,
Yo digo, abuelita, te salió riquísimo el puchero
Yo digo, papa, no te preocupes, hablo con mi hermana,
Yo digo, amiga, si no te da nada bueno, acaba con el,
Yo digo, tienes que preguntarte que es lo que quieres,
Yo digo, espero que te recuperes pronto,
Yo digo te quiero,
Yo digo, es mejor algo útil que algo lindo,
Yo digo gracias
Yo digo ¿porque necesariamente?
Yo digo, vas a ver como mañana te vas a estar riendo de esto,
Yo digo, amí se me hace que deberías pensarlo mejor
Yo digo esto y yo digo aquello,
Yo le aconsejo, yo la regaño, yo los cuestiono.
Tu te vas, y yo digo: silencio

sábado, 5 de julio de 2008

me convidas?

Hoy quisiera poder partir tu dolor y tragarme la mitad
amí llorar no me pesa, (tengo grandes habilidades para eso)
y le tengo mas miedo al sufrimiento de los que amo, que a la muerte misma,
podría hacerlo, pero no puedo verte destrozado.
Me siento tan disléxica, tan muda,
por no decir algo que realmente ayude,
Tan pretenciosa por desear absorver todo tu dolor en un abrazo,
tan egoísta por querer ser tu refugio...
Sí, definitivamente, hoy no me siento bien,
pero podría sentirme peor,
sobretodo si con eso, pudiera hacer que Tú, te sientas menos mal.

jueves, 3 de julio de 2008

Re_conciliación

Ayer me despertó el ruido de la puerta aporreada
La inspiración marchose, dejome y yo.. dormida,
no soportó la infidelidad
Y es que llevo días hablando con el hastío, coqueteando con él
Y ella al fin lo ha notado.
No es que ya no te quiera, no - le dije -pero que le vamos a hacer,
en ocasiones él llega, me invita grismente a no pensar,
a ponerme triste y a ponerte en duda.
Tú me tientas con la risa de un niño,
con sus historias absurdas pero llenas de sentido
"Nadie tiene que ponerse mal, eso no es una opción"dijo Benjamín,
y yo desee tener siete años otra vez,
para creer esa clase de cosas con la misma fé con la que mis tías creen en la virgen de Izamal,
pero como poder evitarlo,
quizá mi error estuvo en escuchar el noticiero,
con esas crónicas ganas de sentirme bien adulta,
mas tarde pise mierda, y pensé "estas apestada".
Y es que también me duele la espalda, y me siento sola sola sola,
supongo que es la cuota de tristeza que no se me presentaba desde hace mucho rato,y yo, decidida a gastármela toda, lloré
lloré frente al café que se quemó,
lloré frente a los anuncios de empleo,
junto a Benjamin, que me quizo convencer de que el nunca se ponía triste,
escondida de la embarazada que estaba a un lado de mi en el cine
y frente a mi hermana, que intento convencerme de que hiciera veinte minutos de caminadora, "para liberar endorfinas",
finalmente frente a este café no quemado se me han gastado las lagrimas de la quincena,
incluso las del ojo derecho, que siempe me da una cuota de más...
Hoy por la mañana la vi, regresó
y yo apenada le dí un gran abrazo.
No me dejes mas, dale?
Le besé la frente, y nos quedamos dormidas un rato más.

martes, 1 de julio de 2008

En tus tacones


Hoy estoy sola, en el hospital, solaenferma. Sola.

Tu sólo en casa. solo. Solo haciendote cargo de los niños.

Hoy creo que me gusta estar enferma,

asi puedo estar lejos de ti con una excusa socialmente aceptada,

y es que a veces tengo ganas de que el enfermo seas tu

y de que te estes muriendo, y de que te arrepientas,

pero que eso no importe, porque ya te vas a morir.

La primera vez que sospeché, me odié

la primera vez que acerté, te odié.

Desde ese entonces me la he pasado compartiendo:

una cucharada de desprecio para ti

una cucharada de rencor para mi,

otra más para mi, porque me aborrezco por haberte servido primero.

Te doy una cucharadita, por no disimular cuando miras a otras,

me doy una ami, por no haberme acostumbrado

una cucharada para ti, por halagar tanto a mi amiga, la de tetas grandes

una para mi, por haberme sentido acomplejada.

Un terroncito de asco para ti, por morbosear a esas chicas de la edad de tu hija

un gran terron para mi, por haberme hecho la cirugía despues de eso.

Un poquito de azucar para mi, porque despues de un rato me acostumbre a no llorarte,

una galleta para mi, porque ya puedo falsear la sonrisa,

dos gotas de cianuro para tí, porque nunca cumples tus promesas,

una tacita para mi (con splenda por favor) por creertelas todas.

Un chocolate relleno - de mierda - para tí,

un pastel de lo mismo, pero cubierto de merengue

como yo ahora, no quiero que los niños se den cuenta.

Un gran golpe en la cabeza para mí,

no te alarmes, quizá este me regrese a la realidad,

por haberme esperanzado, por haberte creído el "para toda la vida",

por no sacarte con todo y maletas desde la primera vez,

por dejar que todos crean esta farsa,

porque no tengo el valor para dejarte, porque lo he intentado, y no puedo vengarme de tí.

lunes, 30 de junio de 2008

"estudiando"

Hoy decido si ponerle crema a mi café
Esta segura que es americano? Sí señorita
Y entonces porque no me quita el sueño? (mascullo mientras ella se aleja)
La cosa más absurda, un café sin cafeína, una persona sin opiniones, un hombre que pretende recibir dinero solo por mover un pañuelo y tocar un silbato sin gracia…
Un alguien que ama en presente y en pasado a la vez.
Mi mente esta colmada de contradicciones,
Pero como dice monsivais, “espero que mi opinión sea la que mas cuente”
¿Para quién, maestro? “Para mí mismo”.
Odio que las opiniones ajenas se me metan en la cabeza
Estoy llena de mucho ruido mental.
Yo quiero parecerme a esas mujeres, flacas a las que no les da hambre
Vacías, a las que no les da curiosidad
Seguro que así las cosas son del todo más sencillas,
O al menos las dificultades, serán menos fáciles de vislumbrar
Y a falta de curiosidad, seguro dejan las cosas por la paz y terminan por ignorarlas
Yo quiero ser como esa
la que esta tomando el café con sus amigas
simulando que no está coqueteando con el de la mesa de alado, pero que talento!

Mamitiz


Asi somos mama y yo
contrarias/complementarias,
el embone perfecto.
Nos gustan casi las mismas cosas
y opinamos bastante parecido,
la diferencia radica basicamente en que tanto lo admitimos.
Esforzandose cada una por ser mas madura, mas original
por darle lecciones a la otra.
Hoy ella decidio ponerse un vestido azul esmeralda, pegado al cuerpo.
Como forma de protesta me he puesto uno tambien azul
pero con alto grado de tendencia al negro, nada ceñido
y que termina, resignado, por debajo de la rodilla.
Posteriormente nos fuimos a tomar unos daiquiris
y a reirnos de nuestras contra adicciones,
como dos viejas amigas, que se acaban de encontrar,
y que por un rato se olvidaron,
que habian cosas de la otra, que no les gustaban tanto.

Tercera llamada, terminamos


Tal vez el saber popular tiene la boca llena de razon, y esto de "te quiero aunque estes lejos" no funciona.
No se si sere lo suficientemente actriz como para sacar esto adelante por mas tiempo, ni si tu seras lo suficientemente actor como para continuar con este espectaculo.
Estoy segura de que en esta obra, el protagonico no pertenece solo a dos; supongo que mi suplente sale a escena cuando yo ya no estoy presente, pero eso no me hace dudar de su existencia, casi puedo imaginar las escenas que no veo y la mente me traiciona con esas imagenes continuamente.
Pero no te preocupes, a pesar de que he ensayado el final una y otra vez, no creo estar lista para el gran estreno.
De lo que si estoy segura, es que no voy a quemar todas mis naves por esta compañia. Estoy preparandome ya. Apenas tenga listos mis dialogos yo me voy, y que esa suplente haga de protagonista, yo me voy.

elqueerasdequienfuiste

No sé porque te leo en pasado
y me insisto, y lloro,
porque se que aun eres un poco menos mío que lo suyo (de ella) que fuiste.
¿El pasado como trámite necesario?
Quizá fue el trámite mas necesario (ella)
la fila que no pudiste evitar,
el pago urgente en un día de quincena.
Inevitablemente -por momentos- siento que la amo
porque en lo que amo de tí, tambien hay un poco de ella.
Seguro me odia.
Seguro la admiro.
¿por haberte aguantado tanto tiempo? No.
He descubierto su secreto (el de ella)
eres el hombre mas maravilloso que una pueda tener alado.
Pero te fuiste de "aqui alado" y se le olvido.
No la culpo, le agradezco...
La odio si te hizo sufrir.
Le cocino un pay, en agradecimiento, por cuidarte tanto.
De esos pays sin veneno, un pay sincero...

a_regla_mel_cuerpo

Hoy no solo te busco, te espero
me arrepiento de haber blasfemado en contra tuya
haz sido el dulce anuncio de que todo estaba bien
y yo, ingrata, te despreciaba.
Ahora deseo sentirte, sufrirte,
retorcerme de dolor a causa tuya,
y todo como una prueba de que aun existes,
de que no me has dejado.
Vacíame toda y déjame en blanco, o en rojo mejor.
Hazme sentir tu incontenible calor entre las piernas
y finalmente déjame ahí
tirirtando de escalofríos, que al menos hoy,
ninguno de mis reproches lleva tu nombre.

conjuntivitis

Hoy, otra vez, amanecí con el ojo enfermo
y he empezado a sospechar
que algo se trae entre pestañas.
Le he prometido que sin prórroga alguna
lloraré cuando lo desee
pero que no me deje estas lágrimas
cristalizadas y atoradas, que solo entorpecen mi visión
y me hacen pasar dolores

RePENtinaMuerte

Tú no sabes, ni te imaginas, lo que es vivir con esta aungustia.
....Y cuando tu regreses, de sorpresa, con ramo de flores incluído, mi mamá va a verte con rencor.
Mi hermanita, por respeto a nuestra regla, va a ser lo mas amable posible, que a tus ojos será una obvia cortesía fingida.
Escucharás murmullos en mi cocina y cuando entres a saludar, mis tías van a quedarse calladas, sabrás que estaban hablando no muy bien de ti.
Al no encontrarme por ningun lado le llamarás a mi amiga, y ella con voz de reproche te lo contará todo a detalle.
Asesinato imprudencial.
Y tu que me creías tan ... madura?
Y tu que te creías tan no asesino.
Amí no van a salirme manchas, soy mucho más práctica y menos somatizadora.
"Agarró y se murió" (te van a decir)

Culpatívitamente

Hoy la culpa fue de lo más astuta
se mantuvo vigilante. Callada.
No dijo nada en todo el día,
pero por la noche
cuando ya estuve en la cama
saltó sobre mi con un cuchillo,
me atravesó la sien..
luego se acostó a mi lado,
ahora ella puede ya dormir tranquila.

pajaripitopo


Hoy algo le paso a mi pajarito
Mientras le cambiaba el agua, con la habitual costumbre de primero acariciarle el pico
me mordió,
mamá diría (con su habitual costumbre de corregirme)
q los pájaros no muerden, q no tienen dientes,
pero este pájaro mío es muy particular,
y su mordida dolió tanto como si hubiera tenido pequeños, diminutos puñales.
No fue tanto el dolor físico como el dolor de su intención
Él, tan mío. Tan de mi.
Hace ya varios días que lo noto distante,
no toca el alpizte y parece tirar su agua a propósito
como decido a morirse.
En un principio yo pensé q era cuestión de ignorarle
que con los días, se le pasaría.
Todos sabemos como son los pájaros, pueden enojarse también.
Pero lo del mío me tiene severamente preocupada,
a veces mira el cielo como anhelando, y me mira a mi, como reprochando.
El sabe. Yo sé. Solo estoy tratando de tenerlo seguro.
Pero a mí nadie me dijo que eso es lo que los pájaros quieren,
Solo intenté por un momento, fantasear con que sabía exactamente lo que mi pájaro quería.
Esta tarde no me he atrevido a mirar hacia su jaula, estoy triste
Puedo imaginar sus ojitos, que antes me miraban con tanta ternura, ideando un plan perfecto para escapar de mí,
Y me llena de rabia
Quiero ahorcarlo.
Lo que pasa es que cuando lo compré, el muy sin vergüenza vendedor no me dijo que este pájaro podía aburrirse con el tiempo,
y yo ya tan encariñada.
Me duele, y he pensado en actuar primero, me le voy a adelantar al astuto,
mañana por la mañana, después de cambiarle el agua con más precaución de la habitual, dejaré la puertecilla abierta.
Cualquiera podría pensar que fue un accidente, incluso él, es por eso que lo hago.
Quizá sea mejor, no sabría que hacer con un cadáver de pájaro
Y estoy segura de que si me descuido, para la próxima, el no sabrá que hacer con un dedo de humana.