miércoles 13 de abril de 2011
Una rata vieja
Una rata que estaba ya entrada en años y se dedicaba a planchar ropa ajena, un día sufrió un percance, el trabajo era tanto y el tiempo tan poco que sin más conciencia del peligro que corría se planchó la ropa sobre el cuerpo, y al hacerlo carbonizó la cola que tanto adoraba. El animal se sentía desesperado, tomó una pomada del tocador, y rompiendo uno de sus vestidos favoritos fabricó una compresa y se amarró un trapo. Finalmente nada tuvo remedio, de la cola que tanto esplendor había causado en sus juventudes, solo quedó una sobra, un “intento de”, que finalmente terminó de quitarle la vitalidad. Unos dicen que fue un accidente y otros que tuvo intención, pero a la mañana siguiente amaneció ahorcada por un alambre a presión, como intentando tomar un queso. Quienes la conocían, sabían bien, que como parte de su aberración por los clichés, ella odiaba el queso.
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DISPARA RATOS
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